NUTRICIÓN


¿Qué es la nutrición?

 

Hipócrates de Cos (460 a.C. - 370 a.C.)

 

Padre de la medicina

 

 Que tu alimento sea tu medicina y tu medicina tu alimento”

 

Dr. Linus Carl Pauling (1901 - 1994)

Químico y bioquímico estadounidense.

 

Premio Nobel de química y de la paz

La nutrición optima es la medicina del mañana”

 

Ludwig Andreas Feuerbach (1804 -1872)

 

Biólogo, filósofo y antropólogo alemán.

Somos lo que comemos”


La nutrición es la ingesta de alimentos en relación con las necesidades dietéticas del organismo. Una buena nutrición (una dieta suficiente y equilibrada combinada con el ejercicio físico regular) es un elemento fundamental de la buena salud.

Una mala nutrición puede reducir la inmunidad, aumentar la vulnerabilidad a las enfermedades, alterar el desarrollo físico y mental, y reducir la productividad.

(Organización Mundial de la Salud OMS)

Alimentación sana

Una dieta saludable ayuda a protegernos de la malnutrición en todas sus formas, así como de las enfermedades no transmisibles, como la diabetes, las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares y el cáncer.

  • Las dietas insalubres y la falta de actividad física están entre los principales factores de riesgo para la salud en todo el mundo.

     

  • Los hábitos alimentarios sanos comienzan en los primeros años de vida. La lactancia materna favorece el crecimiento sano y mejora el desarrollo cognitivo; además, puede proporcionar beneficios a largo plazo, como la reducción del riesgo de presentar sobrepeso y obesidad y de sufrir enfermedades no transmisibles en etapas posteriores de la vida.

  • La ingesta calórica debe estar en consonancia con el gasto calórico. Los datos científicos de que se dispone indican que las grasas no deberían superar el 30% de la ingesta calórica total para evitar un aumento de peso, lo que implica dejar de consumir grasas saturadas para consumir grasas no saturadas y eliminar gradualmente las grasas industriales de tipo trans.

     

  • Limitar el consumo de azúcar libre a menos del 10% de la ingesta calórica total forma parte de una dieta saludable. Para obtener mayores beneficios, se recomienda reducir su consumo a menos del 5% de la ingesta calórica total.

  • Mantener el consumo de sal por debajo de 5 gramos diarios ayuda a prevenir la hipertensión y reduce el riesgo de enfermedad cardíaca y de accidente cerebrovascular en la población adulta.

     

  • Los Estados Miembros de la OMS han acordado reducir el consumo de sal entre la población mundial en un 30% y detener el aumento de la obesidad y la diabetes en adultos y adolescentes, así como en sobrepeso infantil de aquí a 2025.

Panorama general

Llevar una dieta sana a lo largo de la vida ayuda a prevenir la malnutrición en todas sus formas, así como distintas enfermedades no transmisibles y diferentes afecciones. 

Sin embargo, el aumento de la producción de alimentos procesados, la rápida urbanización y el cambio en los estilos de vida han dado lugar a un cambio en los hábitos alimentarios. Ahora se consumen más alimentos hipercalóricos, más grasas saturadas, más grasas de tipo trans, más azúcares libres y más sal o sodio; además, hay muchas personas que no comen suficientes frutas, verduras y fibra dietética, como por ejemplo cereales integrales.

La composición exacta de una alimentación saludable, equilibrada y variada depende de las necesidades de cada persona (por ejemplo, de su edad, sexo, hábitos de vida, ejercicio físico), el contexto cultural, los alimentos disponibles localmente y los hábitos alimentarios. No obstante, los principios básicos de la alimentación saludable son siempre los mismos.


Adultos

Para tener una alimentación sana es preciso:

  • Comer frutas, verduras, legumbres (por ejemplo, lentejas, judías), frutos secos y cereales integrales (por ejemplo, maíz, mijo, avena, trigo o arroz integral no procesados)

     

  • Al menos 400 g (5 porciones) de frutas y hortalizas al día. Las patatas (papas), batatas (camote, boniato), la mandioca (yuca) y otros tubérculos feculentos no se consideran como frutas ni hortalizas.

     

  • Limitar el consumo de azúcares libres a menos del 10% de la ingesta calórica total, que equivale a 50 gramos (o unas 12 cucharaditas rasas) en el caso de una persona con un peso saludable que consuma aproximadamente 2000 calorías al día, si bien para obtener mayores beneficios, se recomienda idealmente reducir su consumo a menos del 5% de la ingesta calórica total. Son los fabricantes, los cocineros o el propio consumidor quienes añaden a los alimentos la mayor parte de los azúcares libres. El azúcar libre también puede estar presente en el azúcar natural de la miel, los jarabes, y los zumos y concentrados de frutas.

     

  • Limitar el consumo de grasa al 30% de la ingesta calórica diaria. Las grasas no saturadas (presentes, por ejemplo, en el aceite de pescado, los aguacates, los frutos secos, o el aceite de girasol, canola y oliva) son preferibles a las grasas saturadas (presentes, por ejemplo, en la carne grasa, la mantequilla, el aceite de palma y de coco, la nata, el queso, el ghee y la manteca de cerdo). Las grasas industriales de tipo trans (presentes en los alimentos procesados, la comida rápida, los aperitivos, los alimentos fritos, las pizzas congeladas, los pasteles, las galletas, las margarinas y las pastas para untar) no forman parte de una dieta sana.

     

  • Limitar el consumo de sal a menos de 5 gramos al día (aproximadamente una cucharadita de café) y consumir sal yodada.

 

Lactantes y niños pequeños

En los dos primeros años de la vida de un niño, una nutrición óptima impulsa un crecimiento sano y mejora el desarrollo cognitivo. Además, reduce el riesgo de sobrepeso y obesidad y de desarrollar enfermedades no transmisibles más adelante.

Los consejos para una alimentación saludable durante la lactancia y la niñez son los mismos que en el caso de los adultos, si bien los consejos que figuran a continuación también son importantes.

  • Debe alimentarse a los lactantes exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida.

     

  • La lactancia materna debe continuar al menos hasta los dos años.

     

  • A partir de los seis meses de edad, deberán introducirse en la alimentación del niño alimentos complementarios, variados, adecuados, inocuos y nutritivos, sin abandonar la lactancia materna. No deberá añadirse sal o azúcar a los alimentos complementarios.

     

Consejos prácticos para mantener una alimentación saludable

Frutas, verduras y hortalizas

Comer al menos cinco piezas o porciones (o 400 g) de frutas y verduras al día reduce el riesgo de desarrollar enfermedades no transmisibles y ayuda a garantizar una ingesta diaria suficiente de fibra dietética.

Con el fin de mejorar el consumo de frutas y verduras se puede:

  • Incluir verduras en todas las comidas.

     

  • Comer frutas frescas y verduras crudas como aperitivos.

     

  • Comer frutas y verduras frescas de temporada.

     

  • Comer una selección variada de frutas y verduras.

Grasas

Reducir el consumo total de grasa a menos del 30% de la ingesta calórica diaria contribuye a prevenir el aumento de peso en la población adulta.

Además, el riesgo de desarrollar enfermedades no transmisibles disminuye al reducir el consumo de grasas saturadas a menos del 10% de la ingesta calórica diaria, y de grasas de tipo trans a menos del 1%, y al sustituir esas grasas por las grasas no saturadas.

La ingesta de grasas puede reducirse del modo siguiente:

  • Modificando la forma de cocinar: separando la parte grasa de la carne; utilizando aceites vegetales (de origen no animal); cociendo los alimentos o cocinándolos al vapor o al horno, en lugar de freírlos.

     

  • Evitando el consumo de alimentos procesados que contengan grasas de tipo trans.

     

  • Reduciendo el consumo de alimentos con un contenido alto en grasas saturadas (por ejemplo, queso, helados, carnes grasas).

La sal, el sodio y el potasio

La mayoría de la gente consume demasiado sodio a través de la sal (una media de 9 g a 12 g de sal diarios) y no consume suficiente potasio. Un consumo elevado de sal e insuficiente de potasio (menos de 3,5 g) contribuye a la hipertensión arterial, que, a su vez, incrementa el riesgo de enfermedad coronaria y accidente cerebrovascular.

Se podrían evitar 1,7 millones de muertes cada año si el consumo de sal se redujera al nivel recomendado, esto es, menos de 5 gramos diarios.

A menudo no se es consciente de la cantidad de sal que se consume. En muchos países, la mayoría de esa sal procede de alimentos procesados (por ejemplo, platos preparados, carnes procesadas como el beicon, jamón, salchichón, queso o aperitivos salados) o de alimentos que se consumen con frecuencia en grandes cantidades (por ejemplo, el pan). La sal también se añade a los alimentos cuando se cocinan (por ejemplo, caldos, concentrados de caldo de distinto tipo, la salsa de soja y la salsa de pescado) o en la mesa (por ejemplo, la sal de mesa).

El consumo de sal puede reducirse del modo siguiente:

  • No añadiendo sal, salsa de soja o salsa de pescado al preparar los alimentos.

  • No poniendo sal en la mesa.

  • Reduciendo el consumo de aperitivos salados.

  • Eligiendo productos con menos contenido en sodio.

Algunos fabricantes de alimentos están reformulando sus recetas para reducir el contenido de sal de sus productos; además, siempre es aconsejable leer las etiquetas de los alimentos para comprobar la cantidad de sodio que contiene un producto antes de comprarlo o consumirlo.

La ingesta de potasio, que puede mitigar los efectos negativos de un consumo elevado de sodio en la presión arterial, puede incrementarse consumiendo frutas y verduras.


Azúcar

La ingesta de azúcares libres debería reducirse a lo largo de la vida. Los datos de que se dispone indican que la ingesta de azúcares libres en niños y adultos se debería reducir a menos del 10% de la ingesta calórica total; para obtener mayores beneficios para la salud, esa cantidad debería ser inferior al 5%. Por azúcar libre se entienden todos los azúcares que los fabricantes, los cocineros o los propios consumidores añaden a los alimentos o las bebidas que se van a consumir, así como azúcares presentes de forma natural en la miel, los jarabes, y los zumos y concentrados de frutas.

El consumo de azúcar libre aumenta el riesgo de caries dental. El exceso de calorías procedentes de alimentos y bebidas con un alto contenido en azúcar libre también contribuye al aumento de peso, que puede dar lugar a sobrepeso y obesidad.

La ingesta de azúcar puede reducirse del modo siguiente:

  • Limitando el consumo de alimentos y bebidas con alto contenido de azúcar (por ejemplo, bebidas azucaradas, aperitivos azucarados y golosinas).

     

  • Comiendo frutas y verduras crudas en lugar de aperitivos azucarados.

Cómo promover una alimentación sana

La alimentación evoluciona con el tiempo y se ve influida por muchos factores e interacciones complejas. Los ingresos, los precios de los alimentos (que afectarán a la disponibilidad de alimentos saludables y a su asequibilidad), las preferencias y creencias individuales, las tradiciones culturales, y los factores geográficos, ambientales y socioeconómicos interactúan de manera compleja para configurar los hábitos individuales de alimentación.

Por consiguiente, promover un entorno alimentario saludable, que incluya sistemas alimentarios que promuevan una dieta diversificada, equilibrada y sana, requiere la participación de distintos actores y sectores, entre estos el sector público y el sector privado.

Los poderes públicos desempeñan un papel fundamental en la creación de un entorno alimentario saludable que permita al individuo adoptar y mantener hábitos alimentarios sanos.

Estas son algunas medidas prácticas que pueden adoptar las instancias normativas a fin de crear un marco propicio para la alimentación saludable:

  • Armonizar las políticas y los planes de inversión nacionales, en particular las políticas comerciales, alimentarias y agrícolas, para promover la alimentación saludable y proteger la salud pública.

     

  • Promover entre los consumidores la demanda de productos alimentarios y comidas saludables.

     

  • Promover hábitos alimentarios adecuados entre los lactantes y los niños pequeños.

     

Datos y cifras

  • Desde 1975, la obesidad se ha casi triplicado en todo el mundo.

     

  • En 2016, más de 1900 millones de adultos de 18 o más años tenían sobrepeso, de los cuales, más de 650 millones eran obesos.

     

  • En 2016, el 39% de las personas adultas de 18 o más años tenían sobrepeso, y el 13% eran obesas.

     

  • La mayoría de la población mundial vive en países donde el sobrepeso y la obesidad se cobran más vidas de personas que la insuficiencia ponderal.

     

  • En 2016, 41 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso o eran obesos.

     

  • En 2016 había más de 340 millones de niños y adolescentes (de 5 a 19 años) con sobrepeso u obesidad.

     

  • La obesidad puede prevenirse.

 

¿Qué son el sobrepeso y la obesidad?

El sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud.

El índice de masa corporal (IMC) es un indicador simple de la relación entre el peso y la talla que se utiliza frecuentemente para identificar el sobrepeso y la obesidad en los adultos. Se calcula dividiendo el peso de una persona en kilos por el cuadrado de su talla en metros (kg/m2).

 

Adultos

En el caso de los adultos, la OMS define el sobrepeso y la obesidad como se indica a continuación:

  • Sobrepeso: IMC igual o superior a 25.

     

  • Obesidad: IMC igual o superior a 30.

El IMC proporciona la medida más útil del sobrepeso y la obesidad en la población, pues es la misma para ambos sexos y para los adultos de todas las edades. Sin embargo, hay que considerarla como un valor aproximado porque puede no corresponderse con el mismo nivel de grosor en diferentes personas.

En el caso de los niños, es necesario tener en cuenta la edad al definir el sobrepeso y la obesidad.

 

Niños menores de 5 años

En el caso de los niños menores de 5 años:

  • El sobrepeso es el peso para la estatura con más de dos desviaciones típicas por encima de la mediana establecida en los patrones de crecimiento infantil de la OMS.

     

  • La obesidad es el peso para la estatura con más de tres desviaciones típicas por encima de la mediana establecida en los patrones de crecimiento infantil de la OMS.

Niños de 5 a 19 años

En el caso de los niños de 5 a 19 años, el sobrepeso y la obesidad se definen de la siguiente manera:

  • El sobrepeso es el IMC para la edad con más de una desviación típica por encima de la mediana establecida en los patrones de crecimiento infantil de la OMS.

     

  • La obesidad es mayor que dos desviaciones típicas por encima de la mediana establecida en los patrones de crecimiento infantil de la OMS.

Datos sobre el sobrepeso y la obesidad

A continuación se presentan algunas estimaciones recientes de la OMS a nivel mundial.

  • En 2016, más de 1900 millones de adultos de 18 o más años tenían sobrepeso, de los cuales, más de 650 millones eran obesos.

     

  • En 2016, el 39% de los adultos de 18 o más años (un 39% de los hombres y un 40% de las mujeres) tenían sobrepeso.

     

  • En general, en 2016 alrededor del 13% de la población adulta mundial (un 11% de los hombres y un 15% de las mujeres) eran obesos.

     

  • Entre 1975 y 2016, la prevalencia mundial de la obesidad se ha casi triplicado.

     

En 2016, según las estimaciones unos 41 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso o eran obesos. Si bien el sobrepeso y la obesidad se consideraban antes un problema propio de los países de ingresos altos, actualmente ambos trastornos aumentan en los países de ingresos bajos y medianos, en particular en los entornos urbanos. En África, el número de menores de 5 años con sobrepeso ha aumentado cerca de un 50% desde el año 2000. En 2016, cerca de la mitad de los niños menores de cinco años con sobrepeso u obesidad vivían en Asia.

En 2016 había más de 340 millones de niños y adolescentes (de 5 a 19 años) con sobrepeso u obesidad.

La prevalencia del sobrepeso y la obesidad en niños y adolescentes (de 5 a 19 años) ha aumentado de forma espectacular, del 4% en 1975 a más del 18% en 2016. Este aumento ha sido similar en ambos sexos: un 18% de niñas y un 19% de niños con sobrepeso en 2016.

Mientras que en 1975 había menos de un 1% de niños y adolescentes de 5 a 19 años con obesidad, en 2016 eran 124 millones (un 6% de las niñas y un 8% de los niños).

A nivel mundial, el sobrepeso y la obesidad están vinculados con un mayor número de muertes que la insuficiencia ponderal. En general, hay más personas obesas que con peso inferior al normal. Ello ocurre en todas las regiones, excepto en partes de África subsahariana y Asia.

 

¿Qué causa el sobrepeso y la obesidad?

La causa fundamental del sobrepeso y la obesidad es un desequilibrio energético entre calorías consumidas y gastadas. A nivel mundial ha ocurrido lo siguiente:

  • Un aumento en la ingesta de alimentos de alto contenido calórico que son ricos en grasa.

     

  • Un descenso en la actividad física debido a la naturaleza cada vez más sedentaria de muchas formas de trabajo, los nuevos modos de transporte y la creciente urbanización.

A menudo los cambios en los hábitos alimentarios y de actividad física son consecuencia de cambios ambientales y sociales asociados al desarrollo y de la falta de políticas de apoyo en sectores como la salud; la agricultura; el transporte; la planificación urbana; el medio ambiente; el procesamiento, distribución y comercialización de alimentos, y la educación.

 

¿Cuáles son las consecuencias comunes del sobrepeso y la obesidad para la salud?

Un IMC elevado es un importante factor de riesgo de enfermedades no transmisibles, como las siguientes:

  • Las enfermedades cardiovasculares (principalmente las cardiopatías y los accidentes cerebrovasculares), que fueron la principal causa de muertes en 2012.

     

  • La diabetes.

     

  • Los trastornos del aparato locomotor (en especial la osteoartritis, una enfermedad degenerativa de las articulaciones muy discapacitante).

     

  • Algunos cánceres (endometrio, mama, ovarios, próstata, hígado, vesícula biliar, riñones y colon).

 

El riesgo de contraer estas enfermedades no transmisibles crece con el aumento del IMC.

La obesidad infantil se asocia con una mayor probabilidad de obesidad, muerte prematura y discapacidad en la edad adulta. Sin embargo, además de estos mayores riesgos futuros, los niños obesos sufren dificultades respiratorias, mayor riesgo de fracturas e hipertensión, y presentan marcadores tempranos de enfermedades cardiovasculares, resistencia a la insulina y efectos psicológicos.

 

 

Afrontar una doble carga de morbilidad

Actualmente, muchos países de ingresos bajos y medianos están afrontando una «doble carga» de morbilidad.

  • Mientras estos países continúan encarando los problemas de las enfermedades infecciosas y la desnutrición, también experimentan un rápido aumento en los factores de riesgo de las enfermedades no transmisibles, como la obesidad y el sobrepeso, sobre todo en los entornos urbanos.

     

  • No es raro encontrar la desnutrición y la obesidad coexistiendo en el mismo país, la misma comunidad y el mismo hogar.

En los países de ingresos bajos y medianos, es más probable que la nutrición prenatal, del lactante y del niño pequeño sea inadecuada. Al mismo tiempo, los niños están expuestos a alimentos de alto contenido calórico ricos en grasa, azúcar y sal y pobres en micronutrientes, que suelen costar menos, pero también tienen nutrientes de calidad inferior. Estos hábitos alimentarios, junto con un nivel inferior de actividad física, dan lugar a un aumento drástico de la obesidad infantil, al tiempo que los problemas de la desnutrición continúan sin resolverse.

 

¿Cómo pueden reducirse el sobrepeso y la obesidad?

El sobrepeso y la obesidad, así como las enfermedades no transmisibles vinculadas, pueden prevenirse en su mayoría. Son fundamentales unos entornos y comunidades favorables que permitan influir en las elecciones de las personas, de modo que la opción más sencilla (la más accesible, disponible y asequible) sea la más saludable en materia de alimentos y actividad física periódica, y en consecuencia prevenir el sobrepeso y la obesidad.

En el plano individual, las personas pueden optar por:

  • Limitar la ingesta energética procedente de la cantidad de grasa total y de azúcares.

     

  • Aumentar el consumo de frutas y verduras, así como de legumbres, cereales integrales y frutos secos.

     

  • Realizar una actividad física periódica (60 minutos diarios para los jóvenes y 150 minutos semanales para los adultos).

La responsabilidad individual solo puede tener pleno efecto si las personas tienen acceso a un modo de vida sano. Por consiguiente, en el plano social, es importante ayudar a las personas a seguir las recomendaciones mencionadas, mediante la ejecución sostenida de políticas demográficas y basadas en pruebas científicas que permitan que la actividad física periódica y las opciones alimentarias más saludables estén disponibles y sean asequibles y fácilmente accesibles para todos, en particular para las personas más pobres. Un ejemplo de una política de ese tipo es un impuesto sobre las bebidas azucaradas.

La industria alimentaria puede desempeñar un papel importante en la promoción de dietas sanas del siguiente modo:

  • Reduciendo el contenido de grasa, azúcar y sal de los alimentos procesados;

  • asegurando que las opciones saludables y nutritivas estén disponibles y sean asequibles para todos los consumidores.

     

  • Limitando la comercialización de alimentos ricos en azúcar, sal y grasas, sobre todo los alimentos destinados a los niños y los adolescentes.

     

  • Garantizando la disponibilidad de opciones alimentarias saludables y apoyando la práctica de actividades físicas periódicas en el lugar de trabajo.

Malnutrición

Aunque rara vez aparece citada como causa directa, la malnutrición está presente en más de la mitad de las muertes de niños. Muchas veces, la falta de acceso a alimentos no es la única causa de malnutrición. También contribuyen a ella los métodos defectuosos de alimentación o las infecciones, o la combinación de ambos factores. Las dolencias infecciosas - sobre todo la diarrea persistente o frecuente, la neumonía, el sarampión y la malaria - deterioran el estado de nutrición del niño.

Los métodos defectuosos de alimentación (como el hecho de amamantar incorrectamente, elegir alimentos inadecuados o no asegurarse de que el niño haya comido lo suficiente) contribuyen a la malnutrición.

Desde hace poco tiempo existe un tratamiento casero para los casos de malnutrición aguda grave con el que han empezado a vivir mejor cientos de miles de niños al año.

 

Los alimentos terapéuticos listos para el consumo han revolucionado el tratamiento de la malnutrición grave: su utilización en el hogar es segura y garantizan un rápido aumento de peso en niños muy malnutridos.

 

La ventaja de los alimentos terapéuticos listos para el consumo es que se presentan en forma de pasta que no hace falta mezclar con agua, lo que evita el riesgo de proliferación bacteriana en caso de contaminación accidental. El niño puede consumir directamente el producto, elaborado a base de mantequilla de cacahuete mezclada con leche desnatada en polvo, vitaminas y minerales, e ingerir una cantidad de nutrientes suficiente para un completo restablecimiento. Estos alimentos se conservan hasta tres o cuatro meses fuera del frigorífico, incluso a temperaturas tropicales. Ya está en marcha la producción de estas pastas alimenticias en varios países, entre ellos el Congo, Etiopía, Malawi y Níger.

 

Tras llegar a un consenso acerca del tratamiento comunitario de la malnutrición grave en el curso de una consulta oficiosa realizada en 2005, la OMS y el UNICEF han trabajado conjuntamente para confeccionar una guía práctica sobre el tratamiento de la malnutrición grave desde la propia comunidad, y además se han revisado las directrices sobre atención integrada a las enfermedades infantiles para dar cabida en ellas al nuevo tratamiento casero.

 

Obesidad

La obesidad y el sobrepeso se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud. Una forma simple de medir la obesidad es el índice de masa corporal (IMC), esto es el peso de una persona en kilogramos dividido por el cuadrado de la talla en metros. Una persona con un IMC igual o superior a 30 es considerada obesa y con un IMC igual o superior a 25 es considerada con sobrepeso. El sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo para numerosas enfermedades crónicas, entre las que se incluyen la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer.

Alguna vez considerados problemas de países con ingresos altos, la obesidad y el sobrepeso están en aumento en los países con ingresos bajos y medios, especialmente en las áreas urbanas.

 

Diabetes

La diabetes es una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no produce insulina suficiente o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce.

El efecto de la diabetes no controlada es la hiperglucemia (aumento del azúcar en la sangre).

 

- La diabetes de tipo 1 (anteriormente denominada diabetes insulinodependiente o juvenil) se caracteriza por la ausencia de síntesis de insulina.

- La diabetes de tipo 2 (llamada anteriormente diabetes no insulinodependiente o adulto) tiene su origen en la incapacidad del cuerpo para utilizar eficazmente la insulina, lo que a menudo es consecuencia del exceso de peso o la inactividad f ísica.

 

- La diabetes gestacional corresponde a una hiperglicemia que se detecta por primera vez durante el embarazo.

 

Enfermedades cardiovasculares

Las enfermedades cardiovasculares se deben a trastornos del corazón y los vasos sanguíneos. Entre ellos destacan:


  • Las cardiopatías coronarias (ataques cardiacos).

     

  • Las enfermedades cerebrovasculares (apoplejía = Ictus).

     

  • El aumento de la tensión arterial (hipertensión).

     

  • Las vasculopatías periféricas.

     

  • Las cardiopatías reumáticas.

     

  • Las cardiopatías congénitas.

     

  • La insuficiencia cardíaca.

     

Las principales causas de enfermedad vascular son el consumo de tabaco, la falta de actividad física y una alimentación poco saludable.

(Organización Mundial de la Salud OMS)

 

FUNCIONES DE LOS DIETISTAS - NUTRICIONISTAS


1. El Dietista-Nutricionista en el ámbito clínico y la atención primaria


1.1. Dietista-Nutricionista Clínico. Funciones asistenciales.


1.1.1. Funciones generales
  • Participar de forma general y especializada en la organización, desarrollo y evaluación de las actividades relacionadas con la dietética y la nutrición clínica del hospital.
  • Elaborar estándares de actuación profesional en diferentes ámbitos clínicos.
  • Participar en los programas de formación continuada.
  • Intervenir en las distintas modalidades de soporte nutricional.
  • Participar en las comisiones hospitalarias relacionadas con la alimentación, la nutrición y la dietética.
  • Supervisar las funciones de los técnicos superiores en dietética.
  • Servir de enlace en la coordinación y relación de la Unidad de Nutrición Clínica y Dietética (UNCD) con el servicio de alimentación y la administración del hospital.
1.1.2. Funciones especícas
  • Elaborar el manual de dietas hospitalarias.
  • Elaborar el manual de recomendaciones dietéticas para pacientes ambulatorios.
  • Elaborar material educativo (folletos, test de conocimientos, menús, recetas, consejos generales, etc.).
  • Diseñar documentos para la evaluación del estado nutricional.
  • Velar por las buenas prácticas de higiene en el servicio de alimentación.
  • Intervenir en la gestión de compras de material e infraestructura.
  • Participar con el servicio de alimentación en la coordinación, en todos los niveles, de las competencias que le son propias, para asegurar la calidad nutricional y gastronómica de la oferta alimentaria.

1.2. En unidades de hospitalización y consultas externas

 

1.2.1. En unidades de hospitalización
El papel del dietista clínico, en relación con el enfermo, es esencial en todo lo que hace referencia a su estado nutricional y su alimentación, sea por vía oral, enteral o parenteral.
El dietista clínico forma parte del equipo multidisciplinario terapeuta. Concretamente, las principales tareas a desarrollar por el dietista en las unidades de hospitalización son:
  • Realizar la historia dietética del enfermo para evaluar las ingestas previas a su hospitalización y conocer sus hábitos y gustos alimentarios.
  • Valorar el estado nutricional del enfermo.
  • Calcular las necesidades nutricionales del paciente.
  • Participar en la elaboración de un plan de intervención individual según su patología y la prescripción nutricional.
  • Traducir a términos alimentarios la prescripción nutricional.
  • Informar al enfermo y a sus familiares de las características de la dieta/pauta nutricional prescrita.
  • Realizar la monitorización y el seguimiento nutricional y dietético del paciente.
  • Comunicar al personal de planta las características de la dieta establecida, así como intercambiar información respecto del enfermo: actitud, aceptación, medicación, problemática, etc.
  • Asistir con el equipo terapéutico a las visitas al enfermo para aconsejar los cambios a introducir en la dieta/pauta, de acuerdo con la evolución del paciente.
  • Intervenir en las sesiones clínicas relativas a la terapia del enfermo y colaborar en los trabajos de investigación.
  • Elaborar informes de forma detallada sobre la dieta o pauta nutricional de alta, y asesorar al paciente y/o familiares.
  • Planificar los posibles controles posteriores en consultas externas o en asistencia primaria.

1.2.2. En consultas externas

El trabajo del dietista es paralelo y posterior a la visita médica. Los pacientes pueden proceder de las unidades de hospitalización, del área de la asistencia primaria o de consulta directa.

Las tareas a realizar son:
  • Llevar a cabo una valoración completa del estado nutricional: recabar los datos personales y psicosociales del enfermo, elaborar la historia dietética completa, estudiar la composición corporal, resumir la historia clínica, la terapia farmacológica prescrita y los datos bioquímicos.
  • Identificar los problemas dietético - nutricionales del paciente.
  • Planificar y elaborar la dieta según prescripción nutricional.
  • Explicar la dieta al enfermo y a sus familiares: educación alimentaria.
  • Elaborar la documentación para la evaluación, intervención y seguimiento del paciente.
  • Planificar el seguimiento y los controles posteriores.
  • Evaluar la terapia nutricional.
  • Realizar y participar en trabajos de investigación.
  • Participar en las terapias de grupo: diabéticos, pacientes renales, obesos, etc.

 

1.3. En la unidad de Dietética y Nutrición Clínica
En los hospitales, la unidad de dietética y nutrición clínica está formada por un equipo multidisciplinario.

 

Las funciones del dietista son:

1.3.1. Generales
  • Elaborar protocolos de actuación del soporte nutricional.
  • Elaborar protocolos de seguimiento, control y evaluación nutricional del enfermo.
  • Valorar y decidir la compra de productos, fórmulas, material fungible, etc.
  • Planificar reuniones periódicas del equipo.
  • Participar en la comisión de nutrición clínica y artificial del hospital.
  • Promover estudios y elaboración de trabajos de investigación.
  • Fomentar la formación continuada en materia de alimentación y nutrición.
1.3.2. Clínicas
  • Realizar una valoración específica del enfermo en relación a su estado nutricional y alimentario.
  • Calcular las necesidades nutricionales del paciente.
  • Informar al equipo terapeuta responsable del enfermo (médico, enfermera, etc.) de las deficiencias nutricionales actuales o potenciales.
  • Desarrollar planes de cuidado nutricional para los pacientes identificados con riesgo nutricional o malnutrición.
  • Participar en la indicación del soporte nutricional artificial: selección de la fórmula, elección de la vía de acceso (enteral y/o parenteral) y de la técnica de administración.
  • Informar al paciente y a los familiares, y elaborar programas de educación nutricional (administración del producto, folletos de información, etc.).
  • Plasmar pautas, progresiones y controles a seguir en la hoja de tratamiento del enfermo.
  • Intercambiar información con enfermería respecto al enfermo: actividad, aceptación, medicación, problemas, etc.
  • Realizar el seguimiento, el control y la evaluación del estado nutricional del paciente.
  • Planificar el seguimiento y el control del soporte nutricional a domicilio o del paso a otras formas de alimentación.

1.4. Dietista-Nutricionista en Atención Primaria (AP)

 

1.4.1. Consulta dietética
  • Dar soporte a los equipos de atención primaria en las prescripciones de dietas y consejos alimentarios.
  • Participar en las sesiones clínicas.
  • Realizar una valoración completa del estado nutricional.
  • Planificar y elaborar planes dietéticos de intervención para los pacientes que le sean derivados.
  • Llevar a cabo el seguimiento y la educación alimentario - nutricional de los pacientes que le sean derivados, de acuerdo con el profesional sanitario responsable.
  • Identificar los factores de riesgo y las prácticas inadecuadas, mediante la aplicación de tests específicos y encuestas.
1.4.2. Colaboración en el soporte nutricional domiciliario en aquellas funciones que les son propias

 

1.4.3. Proponer, diseñar, planificar y/o realizar programas de educación alimentaria y nutricional, así como elaborar el material necesario
  • Proponer y dar charlas informativas en los propios centros de AP o en cualquier otra infraestructura de la comunidad (colegios, asociaciones, centros cívicos,…).
  • Planificar talleres de habilidades y consejo grupal a usuarios del centro sanos o enfermos.
  • Realizar programas de intervención comunitaria.
1.4.4. Otras funciones
  • Llevar a cabo la coordinación de criterios en los temas relacionados con la nutrición y la dietética.
  • Elaborar los protocolos de intervención dietética.
  • Elaborar las dietas estandarizadas.
  • Ser responsable de la formación continuada del personal sanitario del centro en materia de nutrición y dietética.
  • Colaborar en otros programas de soporte (atención a la mujer, atención a las personas mayores, atención domiciliaria, etc.).
  • Proponer, diseñar, planificar y/o realizar estudios nutricionales en grupos de población de su área de influencia.
  • Participar en la coordinación de la relación entre los diferentes niveles asistenciales en los temas relacionados con la nutrición y la dietética (atención primaria – atención hospitalaria).

2- FUNCIONES DEL DIETISTA EN EL ÁMBITO COMUNITARIO O DE LA SALUD PÚBLICA

 

2.1. Desarrollo y participación en estudios de intervención y del estado nutricional en todas sus fases

  • Diseñar y validar cuestionarios y otras herramientas de evaluación.

     

  • Participar en la elaboración del protocolo del estudio.

     

  • Formar encuestadores.

     

  • Elaborar y seleccionar el material de soporte para la realización de las entrevistas.

     

  • Realizar un seguimiento del trabajo de campo.

     

  • Atender a la vigilancia nutricional de colectivos vulnerables (escolares, ancianos, población de riesgo, etc.).

     

  • Participar en análisis, presentación de resultados y recomendaciones en el ámbito dietético.

     

2.2. Comunicación y educación sanitaria en alimentación y nutrición
Colaborar en:

  • La formación continuada de profesionales sanitarios de Atención Primaria, en temas de alimentación, nutrición y dietética.

     

  • La formación continuada de profesionales no sanitarios, pero con responsabilidad informativa hacia la población (educadores, trabajadores sociales, responsables de comedores colectivos, profesionales de restauración colectiva, marketing social e información al consumidor.).

     

Realizar:

  • Cursos sobre alimentación, nutrición y dietética organizados por diversas entidades o instituciones públicas y privadas.

     

  • Acciones informativas y/o formativas en centros escolares, asociaciones de padres de alumnos, asociaciones culturales, centros cívicos, asociaciones de enfermos y familiares, etc.

     

  • Diseño de material informativo/educativo para distintos sectores de la población.

     

Participar en:


  • Los medios de comunicación (prensa, radio, televisión, Internet, etc.).

2.3. Elaboración de guías alimentarias y protocolos de consenso

  • Coordinar y participar en grupos de trabajo para consensuar recomendaciones dietético nutricionales destinadas a la población general o a grupos específicos de individuos sanos o enfermos.

     

  • Colaborar en la planificación de políticas alimentarias y nutricionales en el marco de la promoción de la salud.

     

  • Coordinar, elaborar, distribuir y realizar el seguimiento de protocolos dietéticos.

     

2.4. Intervenciones en programas de nutrición comunitaria


Participar en el análisis, planificación, intervención y evaluación de programas de alimentación y nutrición en:

  • Área de salud: unidades de salud pública, asistencia primaria, centros hospitalarios, etc.

     

  • Área de educación: guarderías, escuelas infantiles, centros de formación primaria, secundaria, bachillerato, ciclos formativos, de educación especial, centros universitarios, etc.

     

  • Área de justicia: centros penitenciarios, centros de acogida o de atención a la infancia y la juventud, centros de rehabilitación e integración social, etc.

     

  • Área de bienestar social: centros geriátricos y de discapacitados, comedores sociales, alimentación domiciliaria, asociaciones de enfermos, etc.

 

2.5. Relaciones con organismos internacionales

  • Participar en el diseño de las políticas alimentarias nutricionales del país (a nivel estatal, de comunidad autónoma o local).

     

  • Realizar intervenciones en alimentación y nutrición en países en vías de desarrollo (programas nacionales, colaboración con ONG,…).

     

  • Ser miembro activo en acciones relacionadas con emergencias y catástrofes a nivel mundial.

     

  • Estar presente en los foros internacionales que velan por la alimentación y nutrición humana (OMS, FAO, Consejo de Europa,…).

 

3. FUNCIONES DEL DIETISTA EN EL ÁMBITO DE LA RESTAURACIÓN COLECTIVA

 

3.1. Generales

  • Participar en la organización y desarrollo del servicio de alimentación.

     

    • Gestionar el servicio de alimentación.

       

  • Coordinar y participar en la formación continua, en temas de calidad y seguridad alimentaria y, especialmente, en la formación de los manipuladores de alimentos.

     

3.2. Específicas

  • Elaborar, consensuar y controlar la planificación periódica de menús y dietas especiales.

     

  • Diseñar la Guía de Buenas Prácticas y velar por su cumplimiento.

     

  • Elaborar, instaurar y evaluar el sistema de Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico (APPCC).

     

  • Participar en la elaboración del presupuesto destinado a la alimentación.

     

  • Planificar la compra junto con el responsable de cocina.

     

  • Controlar y gestionar la calidad.

     

  • Supervisar y controlar los sistemas de distribución y/o emplatado.

     

  • Formar al personal en alimentación saludable, dietética, técnicas culinarias y aplicación de nuevas tecnologías.

     

  • Mantener relación con los distintos profesionales implicados en la alimentación.

     

4- FUNCIONES DEL DIETISTA EN EL ÁMBITO DE LA INDUSTRIA

 

4.1.Generales

  • Asesorar en temas alimentarios y de composición nutricional, en el desarrollo de productos, en momentos de consumo y en el marketing social.

     

  • Actuar de enlace entre el departamento de marketing y el departamento de investigación, desarrollo e innovación (I+D+I).

     

  • Impartir formación en materia de alimentación y nutrición al personal de la empresa.

 

4.2. Específicas

  • Participar en el desarrollo de productos:

     

    • Planificar y valorar la composición nutricional y las características organolépticas de los productos alimentarios. Asesorar y verificar el adecuado etiquetado nutricional de los productos alimentarios.

       

    • Participar en la elaboración de informes científico técnicos sobre los productos alimentarios.

       

  • Colaborar con el departamento de marketing en:

     

    • El desarrollo de informes que apoyen la promoción del producto en el mercado.

       

    • El asesoramiento sobre el correcto mensaje a transmitir al consumidor.

       

    • La participación en la red comercial del producto alimentario.

       

  • Colaborar con el departamento de investigación, desarrollo e innovación (I+D+I).

     

  • Actuar como informador nutricional de los profesionales de la salud.

     

  • Participar en el servicio de atención al consumidor.

     

  • Elaborar material de soporte informativo para el consumidor.

     

5- FUNCIONES DEL DIETISTA EN EL ÁMBITO DOCENTE


5.1.Generales

  • Intervenir como docente, impartiendo materias relacionadas con la alimentación, la nutrición y la dietética, en situaciones fisiológicas y/o patológicas en los ámbitos:

     

    • Formación reglada: en los distintos niveles del sistema educativo en instituciones tanto públicas como privadas.

       

    • Formación continua: en cursos, seminarios y talleres de actualización, reciclaje e intercambio de experiencias.

       

    • Otros: en colaboración con organismos e instituciones públicas y privadas, ofertando e impartiendo cursos y actividades de formación de interés general para la población, de formación de formadores y de formación de manipuladores de alimentos.

 

5.2. Específicas

  • Elaborar materiales diversos para su utilización en el soporte a la docencia.

     

  • Publicar documentos sobre experiencias en la implantación de nuevas metodologías educativas adecuadas a la formación del profesional de la alimentación, nutrición y dietética.

     

6- FUNCIONES DEL DIETISTA EN EL ÁMBITO DE LA INVESTIGACIÓN

 

6.1. Generales

  • Realizar investigación básica y/o aplicada en el área de la alimentación, la nutrición y la dietética, en la salud y en la enfermedad, tanto a nivel individual como a nivel de parte integrante en un equipo multidisciplinar.

     

  • Resolver, como dietista-nutricionista investigador, cuanto competa a la alimentación del ser humano, respondiendo así a las preguntas que cada día se hace la sociedad.

     

  • Difundir en diversos medios los resultados de la investigación en los diferentes ámbitos en que el dietista participa.

     

6.2. Específicas

  • Realizar tareas de investigación en algunos de los siguientes ámbitos:

     

    • Clínicas y hospitales.

       

    • Universidades y centros de investigación.

 

  • Industria alimentaria y farmacéutica.

     

  • Salud pública y nutrición comunitaria.

     

  • Actividad física y deporte.

     

  • Sociedad, cultura y antropología.

     

  • Gestión y marketing.

     

  • Restauración, hostelería y turismo.

 

 

(Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas - Nutricionistas)