Central sensitization: Implications for the diagnosis and treatment of pain.


Central sensitization: Implications for the diagnosis and treatment of pain. Clifford J. Woolf

 

En el presente artículo escrito por C.J. Woolf, se expone el concepto de sensibilización central tan en boga actualmente a pesar de ya existir el término allá por los años de la década de los 80s.

 

La sensibilización central, es el cambio central a nivel cerebral, de aquellas zonas receptoras de dolor como consecuencia de una reorganización y refuerzo neuroplástico, como motivo de la entrada constante y durante un relativo tiempo de aferencias sensitivas de orígen nociceptivo.

 

Esta continua y prolongada pero reversible excitabilidad de las neuronas especializadas de los centros del dolor, provocan estos cambios neurplásticos y el posterior padecimiento del fenómeno de sensibilización central.

La sensibilización central se manifiesta mediante una hipersensibilidad anormal al dolor, siendo la alodinia (sensación percibida como dolorosa por parte del paciente a partir de un estímulo de orígen no nociceptivo) y la hiperalgesia (sensación dolorosa desmesurada ante un estímulo nociceptivo).

 

Estos estímulos de orígen desagradable y doloroso, mantenidos en un cierto espacio temporal, desencadenan que se produzcan cambios en el mapeado cerebral fácilmente detectables mediante pruebas neurofisiológicas así como TACs cerebrales.

 

Este tipo de cambio estructural en el cerebro, se encuentra en aquellos pacientes que padecen diversos síndromes dolorosos como la fibromialgia, osteoartrítis, trastornos musculoesqueléticos, hipersensibilidad, dolor de cabeza, dolor de la articulación temporomandibular, dolor orofacial, dolor neuropático, dolor postquirúgico y otros varios ejemplos.

 

Dicha sensibilización central se presenta en ausencia de un daño tisular actual o reciente, sin inflamación ni lesión nerviosa, lo que convierte a este síndrome en un caso clínico complejo y a la vez tremendamente curioso, ya que nos lleva a pensar si pueden desarrollarse fármacos que modifiquen esta hiperexcitabilidad central y si existen patrones fenotípicos de personalidad o factores hereditarios y marcadores biológicos que promuevan su aparición.

 

Por todo ello, la sensibilización central no es más que la alarma del sistema de dolor a nivel cerebral como causa del padecimiento de una patología periférica que refleja el estado de hiperexcitabilidad de las vías nociceptivas centrales.

Este hecho provoca que en gran cantidad de ocasiones, un estímulo no doloroso pueda reactivar esta señal de alarma promoviendo que el paciente sienta dolor complejo sin una evidencia de daño tisular; lo que provoca que las respuestas sean exageradas, prolongadas y se la termine denominando crónica cuando en realidad, no existe lesión y lo que sucede es una cambio de perceptibilidad sensorial manifestándose y denominándose sensibilización central.

 

Un dato importante y demostrado en numerosos estudios, es que el padecimiento y desarrollo de una sensibilización central, está íntimamente relacionado y resulta comórbido por el hecho de que diversos factores socioeconómicos y educacionales; así como culturales y de creencias, sean los iniciadores y perpetuadores de su aparición.

 

Por ello, se ha de cambiar la visión sobre el dolor que hemos aprendido y como cambiar el paradigma en el entendimiento y abordaje de este tipo de pacientes que acuden con dolores inexplicables, mantenidos en el tiempo y que terminan sin una solución después de visitar interminables consultas de diferentes especialistas, lo que incrementa el refuerzo de este tipo de dolores complejos.